¿PRACTICÁIS YOGA?

Yo, sí, lo hago con frecuencia en casa. Para mí, el yoga es sumamente imprescindible para ponerme en forma y también para desconectar del estrés y del estudio.

Fui a un taller de yoga para principiantes la primera vez cuando estuve cursando en el segundo año de la universidad. Cuando era pequeño, practicaba ballet y formaba parte de unas producciones del Ballet de Hong Kong. (Era uno de los chicos en « El cascanueces » cada invierno. ¿Lo habéis visto?) Como me había acostumbrado a practicarlo en mi niñez, pensé que el yoga también fue tan fácil (¿¿De verdad?? Jeje) que lo aprendía sin ningún problema. En mi opinión, la verdad es que « el yoga se diferencia por naturaleza del ballet ».

¡Qué sorpresa! Desde entonces, ponía mucha atención durante las clases de yoga para que lo haga correctamente. Durante las primeras cuatro clases, solo hice el « saludo al sol » porque el « perro que mira hacia abajo » es súper difícil para hacer sin error alguno… « ¡Levanta el trasero! ¡Estira las pantorrillas! ¡No olvide bajar los talones!… » ¡Uf, qué exigente! Jaja.

De todas formas, aquí os doy unos de los consejos que me ha enseñado mi maestro de yoga, Felipe (de Phil Free Yoga). Espero que os sean útiles y que os ayuden y os inspiren a empezar a aprender el yoga, a convertirlo en un hábito y a mantener siempre un espíritu tranquilísimo.


Regla nº1: La respiración es la más importante.

Es necesario para todos nosotros respirar profundamente cuando hagamos yoga. Mientras observamos nuestra respiración, desarrollamos un ritmo para que practiquemos los movimientos dinámicos con estabilidad y también que estemos conscientes del interior de nuestro cuerpo. De esta manera, podemos descubrir y aprender nosotros mismos al derecho y al revés.

Regla nº2: Hay que acoger a todos los partes que construyen su ser.

Tal vez nos dé cuenta nuestra imperfección detrás de las observaciones interior y corporal detalladas. No os preocupéis porque es un fenómeno natural. Para sentirnos bien a pesar de ella, debemos soltar eso pensamiento por medio de la respiración (¡una y otra vez!). ¡Acojamos nosotros mismos!

Regla nº3: Tenemos que ser conscientes de las posturas.

Según mi maestro, el alineamiento es primordial. No solo nos ayuda a mejorar nuestra figura, sino que evita los accidentes corporales. Este conocimiento crea una base donde podemos ser disciplinados porque nos centramos en el interior del cuerpo con tranquilidad mientras suponemos un reto físico. De este modo, la respiración y el alineamiento van de la mano para que mantengamos en forma y que gocemos de buena salud mental y corporal.


Estos tres consejos son las reglas de oro cuando se practiqué regularmente. A mi entender, el yoga no es algo religioso. Es un ejercicio personalizado, una relajación esencial, una experiencia que haga pensar o lo que sea que nos trae muchos beneficios. Seguro que nos llevaríamos la tranquilidad que es fundamental para vivir felizmente y trabajar o estudiar sin estresarnos. ¡Vengáis! ¡Praticadlo!

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Para obtener más información sobre Felipe y Phil Free Yoga, por favor, pincharíais aquí.

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